miércoles, 28 de agosto de 2013

Outeiro de Rei: Penas de Rodas



Provincia: Lugo
Situación: Concello de Outeiro de Rei
Llegar hasta este enigmático vestigio megalítico, no es fácil, pero ir en su busca, merece la pena. Por si pudiera servir a futuros buscadores de lo insólito y trascendente, les diré que el mejor camino para llegar hasta las Penas de Rodas, es desde Rábade, tomando la dirección de Santiago de Gaioso, donde sí hay carteles indicadores. Antes de entrar en el pueblo, merece la pena detenerse unos minutos en el puente y ver el fabuloso entorno formado por el río Ladra. Una vez apurado este envolvente aperitivo biosférico, el espíritu avanza preparado para afrontar la magia insólita que conforma la visión de tan enigmático lugar.
Pasado el pueblo, y siguiendo las indicaciones, el camino se bifurca en dos, formando una horquilla en cuyo centro, como si de una imaginaria pata de oca se tratara, se divisa esta imponente maravilla inmemorial. Una maravilla que sorprende por su fascinante hechizo. Un hechizo que hace que, tirando del recurso de la imaginación, uno se figure que está contemplando dos colosales esfinges megalíticas, que dirigen la mirada hacia el Oeste, quizás señalando ese camino que ya los pueblos pretéritos utilizaban para acercarse a Fisterra, donde el mar engullía al sol en el ocaso.
Mucho se ha escrito sobre este lugar, y hay opiniones para todos los gustos. Hay quien pretende ver en ellas –como en Stonehenge- un observatorio astronómico. De hecho, y según se comenta en numerosos escritos que circulan por la Red, tiene que ser todo un espectáculo ver el salir el sol, iluminando con sus rayos el espacio que queda entre ambas piedras. El espectáculo, sin duda, debe ser genuinamente colosal en la noche de San Juan, donde me consta –a juzgar por la habilitación moderna del lugar, que le resta cierto encanto- que los vecinos de los alrededores se reúnen para festejar la noche más mágica del año, aquélla que abre la puerta de Jano al solsticio de verano y libera de su hechizo a toda una gama de seres fantásticos que conforman la mediática mitología basada en unas creencias de origen preeminentemente celtíbero, todavía muy arraigadas en lo más profundo de la psique del pueblo gallego.
La hierba alta, el espeso bosque que circunda el prado sobre el que se asientan en mefistofélico equilibrio estas imponentes rocas, la suave brisa colándose entre las ramas, semejando suspiros de fatas morganas son, probablemente el mejor liberador de sensaciones y experiencias que cada uno debe experimentar por sí mismo. Un lugar extraño, reliquia de un mundo antediluviano, donde la magia formaba parte de lo cotidiano, donde el Espíritu entraba en trance universos paralelos, pocas veces perceptibles.
En resumen, y como diría el filósofo francés Paul Elouard: hay otros mundos, pero están en éste.



Publicado en Steemit, el día 1 de junio de 2018: https://steemit.com/steemit/@juancar347/outeiro-de-rei-penas-de-rodas

miércoles, 7 de agosto de 2013

Dólmenes: lugares del espíritu



Durante siglos se ha cebado en ellos la superstición, hasta el punto de ser denominados como Piedra de las Brujas, por considerarlos el vulgo como lugares de conciliábulo y aquelarre. Poco se comenta, no obstante, de la perfección de ésta auténticas obras de arte megalíticas, donde todo está calculado al milímetro, hasta el punto, comprobado, de haber sido incluso capaces de mantenerse en pie a continuación de un terremoto. Poco se comenta, así mismo, sobre todo en ambientes netamente científicos, de esa peculiar precisión que tenía el hombre primitivo, para colocarlos estratégicamente en lugares de comprobada actividad telúrica. Se encuentren o no enterramientos en su interior, suelen ser clasificados dentro de la categoría de recintos exclusivamente funerarios. Pero pocos son los que se detienen a pensar, sin embargo, que quizás pudieron haber tenido una doble función, como posteriormente habrían de tenerlas las iglesias: templo y cementerio.
Estos dos magníficos aunque bastante deteriorados ejemplares, se localizan en la denominada Llanada Alavesa. Se trata del dolmen de Aitzkomendi y el muy conocido de Soginetxe, precisamente, vocablo vasco que significa lo que se comentaba al principio: piedra de la bruja. Ambos, apenas separado por unos kilómetros de distancia, parecen apuntar hacia un lugar muy específico de la frontera entre Álava y Navarra: la Sierra de Urbasa, enclave mágico donde los haya, donde todavía persisten los antiguos mitos de la fascinante mitología vasco-navarra, sobre todo en las figuras principales de Mari, la Gran Diosa Madre y los jentillaks, gigantes que, aparte de divertirse lanzándose enormes bloques de piedra, tenían fama de ser unos magníficos canteros y que, en ocasiones, reviviendo el antiguo mito clásico de Prometeo, sirvieron también de instructores a los hombres.

martes, 18 de junio de 2013

Santa Mariña de Augas Santas: Bosque Sagrado y Forno da Santa



'A la Naturaleza le encanta ocultarse'.
[Heráclito]



Lugar: Orense
Situación: aproximadamente, a 6 kms de Allariz, Camino de Santiago. Forma parte de esta zona del concejo, donde se desarrolló la espeluznante historia de Romasanta, el único caso documentado en España, de licantropía.
Ahora bien, dejando esta escabrosa historia a un lado, la mejor cualidad de ésta pequeña localidad orensana, es el entorno en el cual está inmersa. Un entorno primordial, antiguo, marcado por extensos y tupidos bosques, en los que predomina el roble y el castaño, el hechlo y el musgo impenitente que dota a las milenarias piedras de una capa natural, cuyo color, verde esmeralda, conserva el recuerdo de las antiguas deidades celtas que habitaban el lugar. Arroyuelos cristalinos que se deslizan sinuosamente, arrastrando consigo recuerdos de antiguas magias relacionadas con los cultos a las deidades de las aguas, posteriormente transformadas cuando el Cristianismo se instaló en la región. De entre los numerosos restos castreños encontrados en las inmediaciones, destaca aquél que, denominado como Forno da Santa, en relación a Santa Mariña -una santa que, como coinciden numerosos autores, nunca existió, a pesar de los numerosos santuarios dedicados en la Península y de que en su raíz ya se localiza una clara referencia a la Mari o Diosa Madre- representa uno de los lugares más enigmáticos y a la vez apasionantes de toda la provincia. Sobre este antiguo castro, se levantó una iglesia; aunque, por razones que se desconocen, nunca se terminó. La tradición popular sitúa aquí la presencia de templarios, detalle que, a la vez, vendría a coincidir con la predilección que éstos no menos enigmáticos monjes-guerreros sentían por los antiguos asentamientos de tipo neolítico y celta y, en definitiva, por los Lugares de Poder. O mejor dicho: del Espíritu.


lunes, 3 de junio de 2013

Mámoas de Moura


Lugar: Orense.
Situacion: Entre Esgos (San Pedro de Rocas) y Luintra (Monasterios de Santo Estevo y Santa Cristina de Ribas de Sil).
Origen: megalítico.

'Como puntos de sutura en esas telúricas venas, las descoyuntadas rocas megalíticas de Moura –complejos funerarios antediluvianos, a los que por estas lindes denominan Mámoas- parecen gemir, mortalmente heridas por la soledad y los acordes inaudibles del silencio. Quizás, las notas de esa antigua canción se las haya llevado precisamente ese viento misterioso que parece soplar con exclusividad dentro del perímetro de la Mámoa, y que de alguna manera, similar a la magnética influencia de una flauta mágica, parece señalar en dirección a la Ribeira Sacra'.


martes, 14 de mayo de 2013

Orense: Ribeira Sacra



Comprendida entre las riberas de los ríos Sil y Miño, y compartiendo belleza como una columna vertebral entre las provincias de Orense y de Lugo, la Ribeira Sacra constituye uno de los lugares más atractivos e impresionantes de la geografía peninsular, hasta el punto de poder aplicar, con absoluta certeza aquélla célebre máxima del poeta hindú Rabindranath Tagore, que decía: no es el martillo el que deja perfectos los guijarros, sino el agua con su danza y su canción. No es de extrañar, por tanto, que su singular idiosincrasia supusiera un imán irresistible que atrajera la atención del ser humano desde tiempos inmemoriales, constituyendo a la vez, en vista de los numerosos asentamientos sacros que se alzaron a su vera, un auténtico foco espiritual de primera magnitud. Verla desde los numerosos miradores que se alzan en sus laderas u observarla abriéndose como una matriz natural desde la perspectiva del viaje fluvial en catamarán, es toda una experiencia que no deja indiferente. Y desde luego, visitar cualquiera de los antiquísimos cenobios que se levantan a su vera –una veintena, aproximadamente- es toda una aventura para el espíritu, difícil de olvidar.

domingo, 21 de abril de 2013

Ribeira Sacra: Mosteiro de San Pedro de Rocas


Localización: Esgos, Ribeira Sacra orensana
Los expertos datan en el siglo VI este increíble conjunto monástico rupestre, además de considerarlo como el más antiguo de Galicia. Cuenta con una iglesia rupestre, excavada en plena roca, además de las capillas y multitud de tumbas antropomorfas, tanto dentro de ella como en el exterior. Hay autores, como Juan García Atienza que suponen, y probablemente con razón, que en este mosteiro de San Pedro de Rocas hubo, en sus comienzos, un importante foco priscilianista, posteriormente perseguido cuando éste, Prisciliano, fue declarado hereje y decapitado en Tréveris. Su historia está muy ligada al Camino de Santiago. Como se cuenta en la Inventio, acerca de Santiago, también el cuerpo de Prisciliano fue recogido por sus discípulos y trasladado a Galicia, donde fue enterrado en lugar secreto, que algunos suponen, precisamente, el bosque de Libredón, donde siglos más tarde, y en base a las supuestas visiones del eremita Pelagio (o Pelayo), el obispo Teodomiro creyó que allí reposaban los restos de Santiago el Mayor; suceso que trajo como consecuencia, y alentado por el rey de Asturias, Alfonso II el Casto, el fenómeno conocido como Camino de Santiago, que hizo de esta ciudad, el tercer Axis Mundi de la Cristiandad.
Sea como sea, de lo que no cabe duda, es de que este mosteiro de San Pedro de Rocas es un auténtico Lugar del Espíritu. Un retorno al útero Materno y un foco de espiritualidad de primera magnitud. Además, su situación en plena Ribeira Sacra orensana, hace que su visita sea imprescindible, siendo su entorno uno de los más bellos e interesantes de la Península.

jueves, 27 de septiembre de 2012

El Desfiladero de las Xanas


'¡Ay del que va en el mundo a alguna parte
y se encuentra a una rubia en el camino!'
[Campomanes]

Lugar: Asturias

La Ruta transcurre, a lo largo de unos 5 ó 6 kilómetros de espléndida naturaleza, entre los pueblos de Villanueva y Pedroveya.

Admiro los conocimientos, disfrazados de ficción, que un auténtico teósofo español -Mario Roso de Luna- legó a una posteridad que ya, en pleno siglo XXI, parece haber perdido el gusto por lo mágico y tradicional. Uno de mis libros preferidos, una auténtica joya, en mi opinión, es aquél que, titulado El Tesoro de los Lagos de Somiedo (1), contiene tal cantidad de valiosa información, que uno no puede prescindir de su recuerdo, cuando el destino le sonríe con la fortuna de poder acceder, en una de sus caminatas por esos infinitos caminos de la vieja Iberia, por un lugar como el Desfiladero de las Xanas. Roso describe, con todo lujo de detalles, su casi fatal encuentro con una xana, que a punto estuvo de costarle el alma y la razón. Le ocurrió en Avilés, según lo narra en el capítulo XI de la Tercera Parte del referido libro. Sin embargo, este nido de xanas que expongo en la presente entrada, queda algo apartado de Avilés, pero no obstante, muy cerca del Monsacro y en la confluencia de concejos ricos en mitos y tradición, como son los de Morcín, Riosa, Santo Adriano, Proaza o Quirós.
Dicen, y yo así lo creo, que una imagen vale más que mil palabras. Por eso, añadir excesiva literatura a un lugar con semejantes características sería, en el fondo, asumir voluntariamente la posesión del demonio de la prepotencia. Aún así, no puedo evitar añadir simplemente una cosa: cuidado con las pozas, sobre todo si vemos a una rubia cepillándose el cabello en una de ellas.
Y por favor, turistas cerdos, absténganse: un lugar como éste, no merece su visita.


(1) Mario Roso de Luna: 'El Tesoro de los Lagos de Somiedo', Editorial Eyras, 1980.