martes, 18 de junio de 2013

Santa Mariña de Augas Santas: Bosque Sagrado y Forno da Santa



'A la Naturaleza le encanta ocultarse'.
[Heráclito]



Lugar: Orense
Situación: aproximadamente, a 6 kms de Allariz, Camino de Santiago. Forma parte de esta zona del concejo, donde se desarrolló la espeluznante historia de Romasanta, el único caso documentado en España, de licantropía.
Ahora bien, dejando esta escabrosa historia a un lado, la mejor cualidad de ésta pequeña localidad orensana, es el entorno en el cual está inmersa. Un entorno primordial, antiguo, marcado por extensos y tupidos bosques, en los que predomina el roble y el castaño, el hechlo y el musgo impenitente que dota a las milenarias piedras de una capa natural, cuyo color, verde esmeralda, conserva el recuerdo de las antiguas deidades celtas que habitaban el lugar. Arroyuelos cristalinos que se deslizan sinuosamente, arrastrando consigo recuerdos de antiguas magias relacionadas con los cultos a las deidades de las aguas, posteriormente transformadas cuando el Cristianismo se instaló en la región. De entre los numerosos restos castreños encontrados en las inmediaciones, destaca aquél que, denominado como Forno da Santa, en relación a Santa Mariña -una santa que, como coinciden numerosos autores, nunca existió, a pesar de los numerosos santuarios dedicados en la Península y de que en su raíz ya se localiza una clara referencia a la Mari o Diosa Madre- representa uno de los lugares más enigmáticos y a la vez apasionantes de toda la provincia. Sobre este antiguo castro, se levantó una iglesia; aunque, por razones que se desconocen, nunca se terminó. La tradición popular sitúa aquí la presencia de templarios, detalle que, a la vez, vendría a coincidir con la predilección que éstos no menos enigmáticos monjes-guerreros sentían por los antiguos asentamientos de tipo neolítico y celta y, en definitiva, por los Lugares de Poder. O mejor dicho: del Espíritu.


lunes, 3 de junio de 2013

Mámoas de Moura


Lugar: Orense.
Situacion: Entre Esgos (San Pedro de Rocas) y Luintra (Monasterios de Santo Estevo y Santa Cristina de Ribas de Sil).
Origen: megalítico.

'Como puntos de sutura en esas telúricas venas, las descoyuntadas rocas megalíticas de Moura –complejos funerarios antediluvianos, a los que por estas lindes denominan Mámoas- parecen gemir, mortalmente heridas por la soledad y los acordes inaudibles del silencio. Quizás, las notas de esa antigua canción se las haya llevado precisamente ese viento misterioso que parece soplar con exclusividad dentro del perímetro de la Mámoa, y que de alguna manera, similar a la magnética influencia de una flauta mágica, parece señalar en dirección a la Ribeira Sacra'.


martes, 14 de mayo de 2013

Orense: Ribeira Sacra



Comprendida entre las riberas de los ríos Sil y Miño, y compartiendo belleza como una columna vertebral entre las provincias de Orense y de Lugo, la Ribeira Sacra constituye uno de los lugares más atractivos e impresionantes de la geografía peninsular, hasta el punto de poder aplicar, con absoluta certeza aquélla célebre máxima del poeta hindú Rabindranath Tagore, que decía: no es el martillo el que deja perfectos los guijarros, sino el agua con su danza y su canción. No es de extrañar, por tanto, que su singular idiosincrasia supusiera un imán irresistible que atrajera la atención del ser humano desde tiempos inmemoriales, constituyendo a la vez, en vista de los numerosos asentamientos sacros que se alzaron a su vera, un auténtico foco espiritual de primera magnitud. Verla desde los numerosos miradores que se alzan en sus laderas u observarla abriéndose como una matriz natural desde la perspectiva del viaje fluvial en catamarán, es toda una experiencia que no deja indiferente. Y desde luego, visitar cualquiera de los antiquísimos cenobios que se levantan a su vera –una veintena, aproximadamente- es toda una aventura para el espíritu, difícil de olvidar.

domingo, 21 de abril de 2013

Ribeira Sacra: Mosteiro de San Pedro de Rocas


Localización: Esgos, Ribeira Sacra orensana
Los expertos datan en el siglo VI este increíble conjunto monástico rupestre, además de considerarlo como el más antiguo de Galicia. Cuenta con una iglesia rupestre, excavada en plena roca, además de las capillas y multitud de tumbas antropomorfas, tanto dentro de ella como en el exterior. Hay autores, como Juan García Atienza que suponen, y probablemente con razón, que en este mosteiro de San Pedro de Rocas hubo, en sus comienzos, un importante foco priscilianista, posteriormente perseguido cuando éste, Prisciliano, fue declarado hereje y decapitado en Tréveris. Su historia está muy ligada al Camino de Santiago. Como se cuenta en la Inventio, acerca de Santiago, también el cuerpo de Prisciliano fue recogido por sus discípulos y trasladado a Galicia, donde fue enterrado en lugar secreto, que algunos suponen, precisamente, el bosque de Libredón, donde siglos más tarde, y en base a las supuestas visiones del eremita Pelagio (o Pelayo), el obispo Teodomiro creyó que allí reposaban los restos de Santiago el Mayor; suceso que trajo como consecuencia, y alentado por el rey de Asturias, Alfonso II el Casto, el fenómeno conocido como Camino de Santiago, que hizo de esta ciudad, el tercer Axis Mundi de la Cristiandad.
Sea como sea, de lo que no cabe duda, es de que este mosteiro de San Pedro de Rocas es un auténtico Lugar del Espíritu. Un retorno al útero Materno y un foco de espiritualidad de primera magnitud. Además, su situación en plena Ribeira Sacra orensana, hace que su visita sea imprescindible, siendo su entorno uno de los más bellos e interesantes de la Península.

jueves, 27 de septiembre de 2012

El Desfiladero de las Xanas


'¡Ay del que va en el mundo a alguna parte
y se encuentra a una rubia en el camino!'
[Campomanes]

Lugar: Asturias

La Ruta transcurre, a lo largo de unos 5 ó 6 kilómetros de espléndida naturaleza, entre los pueblos de Villanueva y Pedroveya.

Admiro los conocimientos, disfrazados de ficción, que un auténtico teósofo español -Mario Roso de Luna- legó a una posteridad que ya, en pleno siglo XXI, parece haber perdido el gusto por lo mágico y tradicional. Uno de mis libros preferidos, una auténtica joya, en mi opinión, es aquél que, titulado El Tesoro de los Lagos de Somiedo (1), contiene tal cantidad de valiosa información, que uno no puede prescindir de su recuerdo, cuando el destino le sonríe con la fortuna de poder acceder, en una de sus caminatas por esos infinitos caminos de la vieja Iberia, por un lugar como el Desfiladero de las Xanas. Roso describe, con todo lujo de detalles, su casi fatal encuentro con una xana, que a punto estuvo de costarle el alma y la razón. Le ocurrió en Avilés, según lo narra en el capítulo XI de la Tercera Parte del referido libro. Sin embargo, este nido de xanas que expongo en la presente entrada, queda algo apartado de Avilés, pero no obstante, muy cerca del Monsacro y en la confluencia de concejos ricos en mitos y tradición, como son los de Morcín, Riosa, Santo Adriano, Proaza o Quirós.
Dicen, y yo así lo creo, que una imagen vale más que mil palabras. Por eso, añadir excesiva literatura a un lugar con semejantes características sería, en el fondo, asumir voluntariamente la posesión del demonio de la prepotencia. Aún así, no puedo evitar añadir simplemente una cosa: cuidado con las pozas, sobre todo si vemos a una rubia cepillándose el cabello en una de ellas.
Y por favor, turistas cerdos, absténganse: un lugar como éste, no merece su visita.


(1) Mario Roso de Luna: 'El Tesoro de los Lagos de Somiedo', Editorial Eyras, 1980.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Montes y Montañas Sagradas



'Los altares han de estar mirando a Oriente, y siempre han de ser más bajos que las imágenes que haya en el templo; pero de tal suerte que los que les invocan o les hacen sacrificios, al mirar a la deidad, se sitúen a diversas alturas, según lo requiere el decoro de cada deidad. Ahora bien, las alturas de esos altares se regularán de esta manera: para Júpiter y para todos los dioses del cielo, se harán lo más altos posible; para Vesta, para los dioses de la tierra y del mar, han de ser más bajos. De este modo, y aplicando estos principios, se harán en los templos los altares de acuerdo con los preceptos de la religión...' (1)



Como es arriba, así es abajo, afirmaba Hermes Trismegisto, y quizás Vitrubio basó algunos de sus conocimientos en las famosas Tablas Esmeraldinas de éste. Esta pequeña lección de geometría sagrada, podría explicar, también, el por qué de la presencia de algunos templos, dedicados a ciertas deidas superiores, en los lugares más altos de nuestros montes y montañas. Si bien durante siglos se alimentó la leyenda, por ejemplo, de que en la cima del Moncayo había un templo dedicado a Júpiter, en otros lugares, como la cima de un monte del asturiano pueblecito de Serrapio, la iglesia cristiana de San Vicente se levantó, efectivamente, sobre otro templo romano muy anterior, de tales características. Los montes y montañas constituyen, sin duda, lugares de iniciación y contacto con la deidad. Quizás los ejemplos más famosos sean el del profeta Elías y el propio Moisés en la cima del Monte Sinaí. Las montañas siempre se han visto revestidas de grandes misterios, pues no en vano, se las considera puente o nexo de unión entre el cielo y la tierra. Todos los pueblos tienen sus montes sagrados: Meru, en la India, el Fujiyama, en Japón...




(1) Vitrubio: 'Los diez libros de la Arquitectura', Editorial Iberia, 1970, página 105.



domingo, 18 de marzo de 2012

O Cebreiro: una Scala Dei en el Camino de Santiago

'Mirar lo que se tiene delante de los ojos, requiere constante esfuerzo...'.

[George Orwell]


No se alcanza la Gloria sin Sufrimiento, ni tampoco se Aprende sin Dolor. Esto es algo que conoce bien el peregrino que, saliendo de Villafranca del Bierzo, encamina sus pasos hacia Piedrafita y, una vez dejada atrás ésta, enfrenta la ardua y dificultosa Scala Dei -comparativamente hablando- que es la ascensión al Alto del Cebreiro.