miércoles, 2 de octubre de 2013

Un paseo por el Cañón del Mao


Provincia: Orense
Cercano a los cañones del Sil y a lugares de antiguo magnetismo, como las ruinas del monasterio de San Paio de Abeleda, otro río, el Mao -impenitente sofocador de incendios, pues de su embalso, cercano a la población de Castro Caldelas, se nutren los helicópteros e hidroaviones que se encargan de ayudar a sofocar las llamas-, nos muestra, en su milenario discurrir, lugares entrañables de singular belleza, que aúnan el pacífico y a la vez misterioso atractivo de los bosques autóctonos con otra impresionante orografía conformada pacientemente, a lo largo de los siglos, por la silenciosa canción del agua y la erosión, que tanto alababa el poeta hindú Rabindranath Tagore. Un entramado de célticos murmullos, por donde discurren unas aguas que saltan cantarinas entre las rocas, que se esconden, como las donas d'aigua y que resurgen más adelante con el ímpetu de un torrente arrollador. Un lugar especial, donde la paz, el suave murmullo del río y el batir amistoso de hojas ofrecen un merecido homenaje a los sentidos.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Un viaje mágico por los Cañones del Sil


'Nave, nave mía.
El Oeste busco,
y campos
y montañas
siempre benditos...' (1)

Lugar: Orense y Lugo
Los Cañones del Sil, una octava maravilla, cuyo protagonismo es compartido por dos provincias gallegas, mediáticas, misteriosas, bellas, cuyos infinitos senderos miran también hacia el Oeste, como sabe bien todo peregrino y como buscaba Bilbo, ese entrañable personaje de la Tierra Media tolkiana: Orense y Lugo. Si contemplar, desde cualquiera de sus múltiples miradores, este generoso fenómeno natural ya constituye, de por sí, toda una experiencia sublime, tener la oportunidad de navegarlo, siquiera en un corto tramo -o quizás largo, circunstancia que a la postre, una vez embarcado, siempre se hace realmente corta- es algo verdaderamente espectacular. Una experiencia, donde los mensajes se convierten en paradigmas y éstos en frágiles poemas que, cual pompas de jabón -como esos mundos sutiles por donde navegaban también las Musas de Machado, antes de explotar e inmortalizarse en tinta- invitan a soñar. Picos escarpados, algunos con inequívoca forma de pirámide, se alternan, de tramo en tramo, con montes más dóciles en cuya espalda sansónica, se alternan hileras de sagradas cepas, cuya visión invita a degustar ese néctar noético, cuya denominación de origen, ribera sacra, indica a la perfección un lugar bendecido desde el alba de los tiempos. No en vano, desde luego, tanto en el interior como asomándose vertiginosamente a esos balcones labrados armoniosamente por los ríos Sil y Miño, estamos en una región donde proliferan, como un firmamento de estrellas anclado en tierra, el mayor número de monasterios de toda Galicia. Y aunque en este vídeo no se muestren, resultaría difícil, dejándose llevar por la imaginación y la corriente, no escuchar, arrastradas por las cantarinas aguas, el sonido, anclado en el tiempo o vagando en las riberas, de las campanas de sus torres y el Te Deum laudamus de las gargantas de unos monjes que glorificaban la Creación, desde este paraíso en que les tocó vivir.
Hacia el Oeste: buen viaje por los Cañones del Sil.

 
(1) J.R.R. Tolkien: 'La última canción de Bilbo', Editorial Planeta, S.A., 2010.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Parroquia de Santiago de Gaioso: río Ladra


Lugar: Lugo
 
Como ya se aventuraba en la entrada anterior, y antes de acceder a ese bosque sagrado donde se localiza uno de los monumentos megalíticos más extraordinarios, como son las Penas de Rodas, la ruta nos lleva por la Parroquia de Santiago de Gaioso y ese puente moderno que se eleva sobre el cauce del río Ladra. Un río y un entorno, que conforman uno de los más extraordinarios eco-sistemas de la provincia. Merece la pena detenerse unos minutos, y contemplar el curso apacible de unas aguas que discurren por un cauce donde proliferan todo tipo de plantas acuáticas que, de hecho, le confieren el aspecto que caracteriza las viejas historias de la mitología celta relacionadas con las Donas d'Auga y otros seres de elemental y mágica constitución.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Outeiro de Rei: Penas de Rodas



Provincia: Lugo
Situación: Concello de Outeiro de Rei
Llegar hasta este enigmático vestigio megalítico, no es fácil, pero ir en su busca, merece la pena. Por si pudiera servir a futuros buscadores de lo insólito y trascendente, les diré que el mejor camino para llegar hasta las Penas de Rodas, es desde Rábade, tomando la dirección de Santiago de Gaioso, donde sí hay carteles indicadores. Antes de entrar en el pueblo, merece la pena detenerse unos minutos en el puente y ver el fabuloso entorno formado por el río Ladra. Una vez apurado este envolvente aperitivo biosférico, el espíritu avanza preparado para afrontar la magia insólita que conforma la visión de tan enigmático lugar.
Pasado el pueblo, y siguiendo las indicaciones, el camino se bifurca en dos, formando una horquilla en cuyo centro, como si de una imaginaria pata de oca se tratara, se divisa esta imponente maravilla inmemorial. Una maravilla que sorprende por su fascinante hechizo. Un hechizo que hace que, tirando del recurso de la imaginación, uno se figure que está contemplando dos colosales esfinges megalíticas, que dirigen la mirada hacia el Oeste, quizás señalando ese camino que ya los pueblos pretéritos utilizaban para acercarse a Fisterra, donde el mar engullía al sol en el ocaso.
Mucho se ha escrito sobre este lugar, y hay opiniones para todos los gustos. Hay quien pretende ver en ellas –como en Stonehenge- un observatorio astronómico. De hecho, y según se comenta en numerosos escritos que circulan por la Red, tiene que ser todo un espectáculo ver el salir el sol, iluminando con sus rayos el espacio que queda entre ambas piedras. El espectáculo, sin duda, debe ser genuinamente colosal en la noche de San Juan, donde me consta –a juzgar por la habilitación moderna del lugar, que le resta cierto encanto- que los vecinos de los alrededores se reúnen para festejar la noche más mágica del año, aquélla que abre la puerta de Jano al solsticio de verano y libera de su hechizo a toda una gama de seres fantásticos que conforman la mediática mitología basada en unas creencias de origen preeminentemente celtíbero, todavía muy arraigadas en lo más profundo de la psique del pueblo gallego.
La hierba alta, el espeso bosque que circunda el prado sobre el que se asientan en mefistofélico equilibrio estas imponentes rocas, la suave brisa colándose entre las ramas, semejando suspiros de fatas morganas son, probablemente el mejor liberador de sensaciones y experiencias que cada uno debe experimentar por sí mismo. Un lugar extraño, reliquia de un mundo antediluviano, donde la magia formaba parte de lo cotidiano, donde el Espíritu entraba en trance universos paralelos, pocas veces perceptibles.
En resumen, y como diría el filósofo francés Paul Elouard: hay otros mundos, pero están en éste.



Publicado en Steemit, el día 1 de junio de 2018: https://steemit.com/steemit/@juancar347/outeiro-de-rei-penas-de-rodas

miércoles, 7 de agosto de 2013

Dólmenes: lugares del espíritu



Durante siglos se ha cebado en ellos la superstición, hasta el punto de ser denominados como Piedra de las Brujas, por considerarlos el vulgo como lugares de conciliábulo y aquelarre. Poco se comenta, no obstante, de la perfección de ésta auténticas obras de arte megalíticas, donde todo está calculado al milímetro, hasta el punto, comprobado, de haber sido incluso capaces de mantenerse en pie a continuación de un terremoto. Poco se comenta, así mismo, sobre todo en ambientes netamente científicos, de esa peculiar precisión que tenía el hombre primitivo, para colocarlos estratégicamente en lugares de comprobada actividad telúrica. Se encuentren o no enterramientos en su interior, suelen ser clasificados dentro de la categoría de recintos exclusivamente funerarios. Pero pocos son los que se detienen a pensar, sin embargo, que quizás pudieron haber tenido una doble función, como posteriormente habrían de tenerlas las iglesias: templo y cementerio.
Estos dos magníficos aunque bastante deteriorados ejemplares, se localizan en la denominada Llanada Alavesa. Se trata del dolmen de Aitzkomendi y el muy conocido de Soginetxe, precisamente, vocablo vasco que significa lo que se comentaba al principio: piedra de la bruja. Ambos, apenas separado por unos kilómetros de distancia, parecen apuntar hacia un lugar muy específico de la frontera entre Álava y Navarra: la Sierra de Urbasa, enclave mágico donde los haya, donde todavía persisten los antiguos mitos de la fascinante mitología vasco-navarra, sobre todo en las figuras principales de Mari, la Gran Diosa Madre y los jentillaks, gigantes que, aparte de divertirse lanzándose enormes bloques de piedra, tenían fama de ser unos magníficos canteros y que, en ocasiones, reviviendo el antiguo mito clásico de Prometeo, sirvieron también de instructores a los hombres.

martes, 18 de junio de 2013

Santa Mariña de Augas Santas: Bosque Sagrado y Forno da Santa



'A la Naturaleza le encanta ocultarse'.
[Heráclito]



Lugar: Orense
Situación: aproximadamente, a 6 kms de Allariz, Camino de Santiago. Forma parte de esta zona del concejo, donde se desarrolló la espeluznante historia de Romasanta, el único caso documentado en España, de licantropía.
Ahora bien, dejando esta escabrosa historia a un lado, la mejor cualidad de ésta pequeña localidad orensana, es el entorno en el cual está inmersa. Un entorno primordial, antiguo, marcado por extensos y tupidos bosques, en los que predomina el roble y el castaño, el hechlo y el musgo impenitente que dota a las milenarias piedras de una capa natural, cuyo color, verde esmeralda, conserva el recuerdo de las antiguas deidades celtas que habitaban el lugar. Arroyuelos cristalinos que se deslizan sinuosamente, arrastrando consigo recuerdos de antiguas magias relacionadas con los cultos a las deidades de las aguas, posteriormente transformadas cuando el Cristianismo se instaló en la región. De entre los numerosos restos castreños encontrados en las inmediaciones, destaca aquél que, denominado como Forno da Santa, en relación a Santa Mariña -una santa que, como coinciden numerosos autores, nunca existió, a pesar de los numerosos santuarios dedicados en la Península y de que en su raíz ya se localiza una clara referencia a la Mari o Diosa Madre- representa uno de los lugares más enigmáticos y a la vez apasionantes de toda la provincia. Sobre este antiguo castro, se levantó una iglesia; aunque, por razones que se desconocen, nunca se terminó. La tradición popular sitúa aquí la presencia de templarios, detalle que, a la vez, vendría a coincidir con la predilección que éstos no menos enigmáticos monjes-guerreros sentían por los antiguos asentamientos de tipo neolítico y celta y, en definitiva, por los Lugares de Poder. O mejor dicho: del Espíritu.


lunes, 3 de junio de 2013

Mámoas de Moura


Lugar: Orense.
Situacion: Entre Esgos (San Pedro de Rocas) y Luintra (Monasterios de Santo Estevo y Santa Cristina de Ribas de Sil).
Origen: megalítico.

'Como puntos de sutura en esas telúricas venas, las descoyuntadas rocas megalíticas de Moura –complejos funerarios antediluvianos, a los que por estas lindes denominan Mámoas- parecen gemir, mortalmente heridas por la soledad y los acordes inaudibles del silencio. Quizás, las notas de esa antigua canción se las haya llevado precisamente ese viento misterioso que parece soplar con exclusividad dentro del perímetro de la Mámoa, y que de alguna manera, similar a la magnética influencia de una flauta mágica, parece señalar en dirección a la Ribeira Sacra'.